Una versión, de la eterna verdad

Que llegue luz a quien lea para que entienda o intuya la profundidad de estas palabras, que en ellas hay mucho más que un discurso ecológico:

«El gran caudillo de Washington ha mandado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El gran caudillo nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta delicadeza porque conocemos la poca falta que le hace nuestra amistad. Queremos considerar el ofrecimiento, pues bien sabemos que si no lo hiciésemos, pueden venir los hombres de piel blanca y cogernos las tierras con las armas de fuego. Que el gran caudillo de Washington confíe en la palabra del líder Seattle con la misma certeza que espera el regreso de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas. ¿Cómo podemos comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Se nos hace extraña esta idea. No son nuestros ni el frescor del aire ni el centelleo del agua. Continuar leyendo “Una versión, de la eterna verdad”