Las Claves de CIVILA

Una clave es un conjunto de correspondencias que te llevan a descubrir, y descubrir es darte cuenta de algo que siempre ha sido pero que llega a manifestarse ante ti solo cuando decides darle una posibilidad a lo que antes creías imposible; ampliar la frontera que mantiene contenida a tu Consciencia.

CIVILA, Manifiesto para un Nuevo Orden, es la obra que enmarca la misión trascendental de esta organización Científico-Filosófica llamada Orden I12 con sus dos columnas, Irangel Enterprises e  I12 Foundation, puedes revisar nuestros fundamentales para leer sobre este significado. Tenemos el deseo, en este artículo, de darte las Claves de CIVILA para envolverte en un cálido abrazo introductorio a la Gran Obra a la que servimos en forma absoluta, e invitarte a que descubras si ha llegado el momento de unirte a este esfuerzo.

El propósito de esta entidad es el logro de transformaciones concretas emanadas de un proyecto de humanidad que corresponde a una etapa siguiente que por derecho natural está llegando a nuestra civilización. Transformaciones a nivel individual que se tienen que abrir paso ante el sistema de vida anterior. De nosotros, los habitantes de este mundo, en conjunto, y de nadie más, depende la belleza de esa transición, es decir, de hacerla de forma consciente.

SE TRATA AQUÍ de volver a la felicidad primigenia, esa de donde fuimos expulsados en toda leyenda antigua. Ser de nuevo como “Adán”, usemos ese ejemplo, que se corresponde con toda verdadera tradición, toda. Un ser feliz, que no conocía el sufrimiento pues estaba equilibrado, era andrógino. Durante cuánto tiempo hemos estado viviendo en un sistema de vida que nos incita a competir en lugar de compartir, que nos presiona para sobrevivir en lugar de para convivir. El rol masculino se ha identificado con estas características: defenderse, agredir, competir; separarnos. No es una cuestión de sexos, que quede bien claro, tanto mujeres como hombres han vivido con esta visión durante milenios, hemos convertido al mundo entero en un campo de batalla. Este rol, el de la sobrevivencia, corresponde a las primeras etapas, necesarias, del desarrollo de un ser que debe llegar a ser dominado por su Consciencia y no por sus reacciones, esto no quiere decir dominado por “la razón”, atención aquí, pues todos los seres pensamos, no solo el humano, por eso la razón puede usarse para el bien o para el “mal” (CIVILA. cap. 3, Una Pasión). Pero nos hemos estancado por mucho tiempo en ese rol, estamos muy polarizados al lado masculino, no somos felices, estamos como mundo… enfermos.

SE TRATA AQUÍ de la desidentificación del mundo de las reacciones; del falso ídolo que hemos creado de nosotros mismos. Dejar de vivir en el ente que solo sabe consumir para el vivir plenamente en el ente que sabe CREAR. No se trata de renunciar a las pasiones, aquí es donde grandes movimientos han fallado, se trata de usarlas para elevar nuestros deseos al nivel trascendente, a ese nivel donde dejan de destruir y se transforman en puro vehículo de creación, es decir, pasar del placer al gozo.

SE TRATA AQUÍ de acciones prácticas que nos lleven a esta transición de una manera consciente, a nivel individual pero principalmente a saber trasladar estas prácticas a las instituciones y reglas colectivas que permitan a todos continuar su camino en esa vía, la vía de abandonar el sufrimiento. CIVILA es un manual práctico, un libro de procedimientos guía concretos, de un proyecto de nación, nación que empieza desde un individuo y que comprende al planeta entero como sistema de vida.

SE TRATA AQUÍ de poco a poco y con el entendimiento, comprensión y compasión de todos y para todos, alcanzar transformaciones individuales y poder construir juntos las estructuras y políticas públicas que permitan al conjunto humano trasmutar sus pasiones al nivel trascendente. Es un manifiesto para un movimiento que siente las bases de la Era de algo más que humano, es decir, algo más que el humano que requiere del sufrimiento para aprender.

Los cuatro primeros capítulos de CIVILA tratan de esas transformaciones a nivel individual para justificar las transformaciones necesarias en las estructuras colectivas. Los cuatro primeros capítulos y sus claves:

Cap. Uno. Apis de Noche, trata de la ineludible condición de nadar contra la corriente de todo aquel que desea hacer un cambio en la cultura mundial y de que debe desarrollarse una visión invertida a los estándares cotidianos, debemos aceptar que en primera instancia podemos ser rechazados, incomprendidos y enfrentarnos a momentos de gran soledad. Tu tolerancia a estas posibilidades es un buen medidor de tu convicción.

Cap. Dos. Celeste Amor, manifiesta el trabajo más completo que significa la transmutación de la atracción sexual en amor incondicional.

Cap. Tres. Una Pasión, revela la necesidad de la aceptación de todas nuestras pasiones y su no represión sino elevación al nivel trascendental, al nivel creador.

Cap. Cuatro. Cambiando el Estado Fundamental, justifica y da prácticas para cambiar poco a poco de un estado de vida reaccionario a un estado más consciente.

La transición al colectivo de estos principios pasa por un entendimiento correcto del bien y del “mal”. Ha de comenzar, o ser retomada, la visión de unidad entre lo bueno y lo “malo”, debe ser restituida la visión de que lo que identificamos como “maldad” está autorizado para existir. Los errores son un instrumento para evolucionar, no se necesita salvarse de ellos. Por esto los capítulos cinco y seis, te doy sus claves:

Cap. Cinco. El Humano Sano, justifica la necesaria condición de estar dispuesto a cambiar las creencias para poder lograr una fraternidad universal. Debemos colocar a la espiritualidad por encima de toda religión. Lo que entendemos por espiritualidad no es otra cosa que la búsqueda de la Verdad, esto es, de aquello que sí puede aspirar a lo eterno.

Cap. Seis. La Calidad de Ley. La clave de este capítulo es: En cuanto más reglas escritas y coercitivas necesitemos para vivir, más alejados estaremos de aquello que es eterno.

Hasta este punto, debe ser entendido que el concepto de una Fuerza Creadora de todo lo que existe no es materia de fe o creencia, pues esta fuerza debe ser entendida como la Fuente, la Primera Causa, misma que ya tiene en sí la información necesaria para crear todo lo que existe pues nada puede emanar de algo vacío. El problema ha sido el creernos separados de esta Fuerza, es decir, de todo lo que es.

Definitivamente, trabajar para cambiar a nivel individual es necesario, pero no es suficiente, no basta reflexionar, meditar, o desear con toda nuestra intención, todo ello es un primer paso, pero si  se desea transformar al mundo hay que involucrarse en lo público, hay que participar en el desarrollo del entorno de forma activa pues la apatía es una forma de complicidad y consentimiento.

Hay que involucrarse en la problemática de la comunidad y actuar como una sola unidad de fuerza, enfocados a principios básicos de transformación. Estos principios prácticos para el colectivo están en los capítulos siete, ocho y nueve de CIVILA y se justifican por las transformaciones necesarias a nivel individual explicadas en los capítulos uno a seis.

El Cap. Siete. La Dilución de Liderazgo, trata y detalla los principios para hacer evolucionar al sistema que entendemos como “democracia” a un sistema donde las decisiones las tomen unidades de personas que AMEN lo que hacen, es decir, la jerarquización de la capacidad de amar, o sea de la capacidad de CREACIÓN, y las bases del sistema educativo que garantice a cualquier individuo el poder llegar a estas unidades directoras del desarrollo nacional. Actualmente el sistema que llamamos democracia sigue enfermo de ego, hoy simplemente elegimos a una persona o grupo de personas que facultamos para tomar todas las decisiones, por ello sigue manejando esa idea ególatra de “llegar al poder”. Este sistema, al seguir incentivando el “poder” en lugar de la capacidad creativa nos lleva a querer satisfacer los intereses de pequeños grupos sin que necesariamente sea lo mejor para el funcionamiento del colectivo, por lo que lleva al sistema a constantes o cíclicos atrasos, o sea, a un desarrollo muy lento. Terminamos creyendo que un sistema de más y más vigilancia es la solución cuando esta misma desconfianza invalida la razón por la que fueron elegidos los representantes. El sistema evolucionado se basa en la confianza, es el entendimiento correcto de la palabra Politeia, como habremos de definir al nuevo sistema.

Cap. Ocho. La Sangre de la Retribución. Si estamos en la lucha de crear estructuras colectivas que nos ayuden a trascender el ego, estructuras que nos ayuden a controlar nuestros mecanismos de retribución, es claro entonces que una economía basada enteramente en medio de cambio, dinero, no ayuda. Por lo que en este capítulo se detallan las bases de un sistema de transición basado en la reputación, es decir, en cuánto está beneficiando un ente productor a su entorno. Sistema que convivirá con el de medio de cambio hasta que el dinero ya no sea necesario cuando la mayoría de los individuos hayan trascendido esa etapa.

Y el Cap. Nueve. La Verdadera Independencia, es el capítulo donde se llama a la ejecución de este plan, a todo el que quiera darse en servicio para trabajar juntos cuando llegue el momento de movernos de una manera más coordinada. Llamo a iniciar la ejecución de este manual al nivel individual y el sistema de tres ejes para su entorno más cercano: La estructura de toma de decisiones, el sistema educativo, y la economía con factor de reputación.

Lograr la consolidación de las bases de una nueva era será un proceso, en cuanto más seamos trabajando por ello más rápido será, puede ser menos de un siglo si lo decidimos y actuamos, si decidimos salir de la asfixiante cotidianidad del mundo actual, si nos dedicamos a crear en lugar de solo consumir, si decidimos ser como el Sol.

Puedes leer CIVILA ahora con el conocimiento de que éste es un escrito puro y limpio para que todos podamos disfrutar de lo que ha sido retrasado por tanto tiempo, el regreso de un paraíso. Te he dado las claves del manifiesto, por el Amor que te tengo aun sin verte a los ojos.]